Piedad, Mahoma, piedad...
14/02/2012 | Blogs
En 1990 tuve la oportunidad de pasar un par de insufribles meses en Arabia Saudí. ¿Por qué ese destino? Kuwait había sido invadido por el ejército irakí. Tropas norteamericanas acudieron a defender a los kuwaitíes y, de paso, se estacionaron en Arabia Saudí. Este periódico en el que ahora leen mi blog, me propuso cubrir desde Dahran los preparativos de una guerra que parecía inminente entonces y que todos sabemos cómo acabó después (si es que acabó) entre los EE UU de La dinastía Bush e Irak, ya sin dinastía alguna, pero en guerra civil.
